Los pigmentos de los alimentos favorecen a la salud, estos resultan beneficiosos ya que se han identificado numerosas sustancias medicinales de acción, principalmente antioxidantes.

La dieta del día a día debería incluir un arcoíris de colores. Combinados de forma variada, se consigue prevenir numerosas enfermedades de la vida moderna relacionadas con una dieta monocromática.

El interés por la dieta en función de su colorido se inició hace varias décadas, y hoy los estudios científicos son muy concluyentes al valorar la importancia del consumo de alimentos de origen vegetal, preferiblemente crudos, y de colores intensos.

La Asociación Americana del Cáncer recomienda el consumo de alimentos crudos de todos los colores, y la Asociación Americana del Corazón aconseja sobre todo los de tipo amarillo o anaranjado, ya que han demostrado ser más útiles para el sistema cardiovascular.

Los expertos en nutrición recomiendan el consumo de cinco piezas de fruta o verdura cruda al día. A ello habría que añadir que si son de colores diferentes, mucho mejor.

VALIDADO POR LA DRA. ISRAELINA PEÑA / Nutrióloga Clínica